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El Casino
Las Palmas abrió sus puertas en el emblemático
hotel Santa Catalina de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, el 14
de Diciembre de 1987. Fue una licencia provisional que años más tarde
se convertiría en definitiva, pero que requirió desde el primer momento
una especial atención en el desarrollo de todas las actividades ya que
"se partía de cero". El
Hotel Santa Catalina fue fundado en 1890 y tras su cierre con motivo de
la primera Guerra Mundial, fue recuperado para la sociedad canaria en
1923, al adquirir su propiedad el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria.
77 años en esta segunda y definitiva etapa y convertido en el hotel por
excelencia de la Casa Real, Jefes de Estado de diversos continentes, primeras
figuras del cine, la radio, la televisión, la cultura y el deporte, Premios
Nobel y un largo etcétera. El
Grupo Juan Padrón adquirió la concesión en 1994 a través de Hotelera Nueva
Canaria y las importantes obras de remodelación internas y externas, le
han vuelto a dejar como una símbolo y referencia de la industria turística
y de la propia sociedad canaria. En
sus instalaciones se ha ido fortaleciendo con el paso de los años El Casino
Las Palmas, involucrándose desde el primer momento, pese a las trabas
administrativas, en la formación de personal, la compra de materiales
y la larga lista de peculiaridades del sector, encontrando una especial
colaboración y sensibilidad en toda la plantilla del personal. Se fueron implantando unas normas de funcionamiento, quedando reflejados por escrito todos los procesos de trabajo. Contínuas mejoras en todos los departamentos tanto estructurales como de producción o comercial, en busca de alcanzar un prestigio social e intentanto consolidarse como empresa de primer orden en la ciudad.
Para
evaluar abiertamente el permanente compromiso con la calidad, se requería
una auditoría sobre la gestión y trato el cliente, un informe independiente,
desvinculado de la empresa y que permitiera consolidar y homologar las
diferentes actuaciones en esta materia. El esfuerzo
por la calidad hizo pensar en un primer momento que con la firma del acuerdo,
todo estaba en regla, pero pronto se comprobó que habían puntos por definir
y que se requería reestructurar la empresa desde todos los departamentos
y servicios. La
positiva actitud del personal ha sido factor decisivo en este nuevo impulso
del Casino Las Palmas, asumiendo perfectamente esta normativa y prueba
de ellos son los resultados alcanzados y el eficáz funcionamiento del
Comité de Calidad, que ha evitado las duplicidades en algunos servicios,
se ha fomentado el trabajo en equipo y se han tomado importantes iniciativas,
no exentas de riesgos. El
Casino Las Palmas es el único de los existentes en España que posee esta
prestigiosa Certificación ISO-9001:2000, un herramienta para mejorar el sistema
de gestión, marco permanente de actuaciones en materia de calidad, punto
de partida para futuros proyectos y empresa innovadora en el sector. Para
el Consejo de Administración del Casino, esta Certificación tiene una
valoración muy significativa ya que procede de un organismo neutral y
sus informes vienen a garantizar la calidad y el seguimiento de los servicios. Los
cursos impartidos en la Escuela de Coupiers propia con 550 horas lectivas,
no sólo permiten avalar la alta cualificación de los trabajadores, sino
alcanzar horizontes más amplios, tanto dentro del propio Casino Las Palmas
como en el grupo integrado por 23 Casinos. Algunos han salido desde Gran
Canaria para dirigir Casinos en España e Iberoamérica, lo que acredita
el nivel de formación alcanzado. De enorme
importancia para mantener el nivel de calidad exigido, es el grado de
satisfacción del trabajador que se valora a través del Comité de Mejora
Social, integrado por 2 representantes del Casino y 5 trabajadores. La
última encuesta realizada entre la plantilla, arrojó una valoración positiva
del estatus social dentro de la empresa del 78% y referida a seguridad
y salud laboral, formación, calidad y comunicación y aspectos generales,
ambiente de trabajo... El Casino
es una empresa de servicios y como tal, la política de quejas requiere
un atención muy especial. En el Casino Las Palmas la predisposición que
se encuentra entre los visitantes es muy favorable, tanto a la hora del
trato personalizado, como al cumplimentar las periódicas encuentas que
ayudan a mejorar el servicio. Las quejas se atienden al 100 por 100 sobre la marcha y en sentido satisfactorio por ambas partes, pero eso no es óbice para que luego sean sometidas al análisis y seguimiento del Comité de Calidad, fundamentalmente para evitar su repetición. La inversión
en la mejora de las instalaciones, es una constante desde el comienzo
de las actividades del Casino Las Palmas y supone toda una garantía a
la hora de aplicar el mantenimiento adecuado, principalmente el preventivo.
Se reinvierten parte de los beneficios en busca siempre de conseguir el
mayor grado de aceptación de los clientes. El
Casino Las Palmas trata de enfrentarse cada vez a retos más ambiciosos,
-hasta el límite de lo imposible si fuera preciso-, que permitan seguir
diferenciándoles de sus competidores y contribuyan a aumentar la motivación
de su personal y la general aceptación de sus clientes. Todo ello al final
se traducirá en que se vaya aproximando a la Excelencia Empresarial. Recientemente,
el Casino Las Palmas amplió su horario diario de apertura de las 20:00
a las 16:00 horas, un compromiso que pese a sus dificultades, se acomete
con la garantía de la calidad de sus servicios y la favorable respuesta
de la sociedad canaria. Quedan
etapas por cubrir como es la ampliación del alcance del Sistema de Calidad
a las actividades de Restauración, la mejora del Sistema, de acuerdo con
el Modelo Europeo de Excelencia (EFQM) y el aumento del compromiso medioambiental
y de seguridad y salud laboral, con la sociedad y los propios trabajadores. Retos a medio plazo que el presidente del Consejo de Administración del Casino Las Palmas, el empresario canario Juan Padrón Marrero, tiene previsto acometer en breve y con la mirada puesta en que el Casino Las Palmas continúe marcando esas diferencias que suponen todo un sello de prestigio y calidad, para el sector del ocio y la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria. |